miércoles, 11 de marzo de 2009

TEORÍA LIBERAL ACERCA DEL HOMBRE

TEORÍA LIBERAL ACERCA DEL HOMBRE
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Para el liberalismo el hombre es el único protagonista de la historia y la libertad es norma de sí mismo. Busca lograr la mayor libertad en los seres humanos, pretende defender la igualdad para todos los hombres, sin distinciones de ninguna clase: «el mayor bien para el mayor número».
Defiende la educación libre, la libertad de expresión, el sufragio universal de todos los hombres.
Bien lo manifiesta Germain G. Russell-Shaw: «El liberalismo con su concepción individualista del hombre y su libertad ha dado origen a una sociedad injusta y egoísta. Ha defraudado las esperanzas al fomentar las diferencias tan grandes entre ricos y pobres. Ha propiciado la guerra y el hambre pese a sus frecuentes ofrecimientos de paz y progreso».
La visión del hombre según el liberalismo es la de una máquina que produce los bienes y servicios requeridos por la población y que serán ofertados en el libre mercado, que permitan acumular pingues utilidades. El hombre está al servicio de quienes tienen el poder económico y el poder político. Deviene así el hombre en un medio, al servicio de los que más tienen. Y se forman en el mundo: países-isla de opulencia en un mar de miseria, marginación e injusticia social.
Según el liberalismo el hombre debe preocuparse por orientar su conducta existencial dentro del lema de vida: «Don dinero es don caballero»; «Tanto tienes, tanto vales. La concepción del hombre en términos económicos, la valoración del hombre en función del dinero que es capaz de acumular, convierte a las sociedades en sociedades deshumanizadas, egoístas y cosificadas. Hace del hombre «una cosa entre las cosas».
El hombre resulta así un objeto y no una persona (sujeto); un «que» y no un «quien»; es «algo» y no «alguien». El hombre es un ser desprendido de principios y valores éticos, es un ser insensible y con mucho culto a la propiedad.
La revolución en la información y la comunicación, con la incorporación de sofisticados artefectos, instrumentos y máquinas va determinando en el hombre la formación de un acentuado espíritu tecnológico, con la consiguiente materialización de su vida.
Aparte de las grandes ventajas que proporciona la tecnología de punta en la sociedad del conocimiento, también nos proporciona grandes desventajas al hombre en su visión de futuro «Las máquinas nos infunden una aguda conciencia de poder y una grata sensación de autosuficiencia. Nos encierran en lo inmediato, en lo presente, en el «aquí» y el «ahora», haciendo que olvidemos toda preocupación por el futuro. Nos llevar a vivir en la superficie de las cosas y no nos dejan tiempo para la reflexión y la contemplación» manifiesta Ítalo Gastaldi, en su obra «El Hombre, un misterio».
La doctrina del liberalismo valoriza al hombre por lo que tiene o por lo que consume, conduce al enriquecimiento de una minoría en contra del derecho de las mayorías a una justicia distributiva. Y acaba por
engendrar la plutocracia.